Introducción
Pese a las campañas anti-tabaco, las
medidas de
concientización de los riesgos para la salud, la avalancha
de
terapéuticas y opciones de apoyo, el cambio sociocultural
hacia
un ambiente sin humo etc., sigue existiendo un gran sector de fumadores
que se debaten en una lucha diaria y constante entre querer-deber y no
poder.
Pensando en este sector de la población que
continúa sintiéndose
huérfano, desamparado y
muchas veces sin fuerzas para intentarlo es que surge la idea de
proyectar una terapia del tabaquismo capaz de suplir los probables
vacíos de las demás alternativas y llegar
precisamente a
aquellos que se siguen encontrando sin opciones para avanzar en su
proceso de abandono del tabaco.
Objetivos
EL objetivo fundamental de este propuesta es la de
proporcionar al paciente que esté decidido a dejar
de
fumar, el mayor número de herramientas posibles para que su
esfuerzo fructifique con el menor desgaste y
frustración
posibles.
Los Métodos que se
utilizan
En términos generales cuando un fumador
busca
ayuda para dejar de fumar se encuentra con varios
procedimientos
que podríamos dividir esquemáticamente en 4
grandes
grupos:
Dentro del material de autoayuda
podríamos
incluir panfletos, manuales, libros, audio casetes, vídeos,
programas de ordenador etc. que por lo general trabajan allanando el
terreno de comprensión del fenómeno de fumar con
todos
sus riesgos, haciendo énfasis en la reflexión de
los
componentes motivacionales, de dependencia psicológica, de
apoyo
a nivel racional y cognitivo;
para luego centrarse en el proceso de cambio de esquemas
comportamentales, mediante
la propuesta de diversas estrategias y pautas a seguir. Algunos hacen
más énfasis en el primer componente, con el fin
de
desvelar desde la raíz los hitos y los temores que sustentan
la
adicción al tabaco para que la comprensión del
fenómeno sea la que abra las puertas al cambio, mientras que
otros se centran en esquemas y consejos para que el cambio de
hábitos permita el paso a una vida sin
tabaco. Por
lo general todo este material es de utilidad en mayor o menor medida
aunque parece tener mejores resultados si se utilizan como
co-adyuvancia de otras intervenciones y si se emplea material
personalizado en vez de material estándar.
La Intervención del clínico en
términos generales
puede resumirse en consejo breve, consejo intensivo y personalizado, o
sesiones de apoyo psicológico (varios modelos) Individual o
de
Grupo. En general todas estas intervenciones trabajan los mismos
factores del material de autoayuda pero se potencian con los
componentes de apoyo y compromiso que surgen del trabajo directo con el
paciente, además de poder profundizar en el campo de los
elementos causales y relacionales de la adicción.
Otra
ventaja de la intervención clínica es la de poder
orientar y prescribir, en los casos en que esté indicado,
algún tipo de ayuda farmacológica que trabaja
principalmente en el manejo de la abstinencia física.
Existen otras terapéuticas que se plantean como
alternativas de ayuda especialmente para el manejo de la ansiedad y
para potenciar el trabajo psicológico como son la
acupuntura, la
hipnosis y otras terapias dentro del cuadro de la medicina
bioenergética.
Cuando se fracasa
Todos los métodos pueden ser
beneficiosos,
especialmente si se desarrollan en condiciones
óptimas (alta decisión, baja abstinencia y gran
apoyo),
sin embargo los intentos fallidos siguen llenando de temor y
frustración al fumador.
Aunque las causales de “fracaso” pueden
ser
innumerables (que el fumador inicie un método,
únicamente por “probar” sin estar
convencido ni
decidido realmente, que comience derrotado, convencido de que
nada puede ayudarle, que espere que todo venga de afuera y
sean
los demás los que trabajen en el proceso de cambio sin
abrirse a
este realmente, que “se duerma en los laureles” y
tras haber logrado mantenerse abstinente se crea que lo tiene
todo controlado-dominado y se permita “un solo
cigarro”, que no se logre manejar la
abstinencia etc,
etc); es muy probable que entre más aspectos abarquemos del
fenómeno y de las herramientas terapéuticas, se
pueda
anticipar y trabajar en mejores condiciones cada uno de estas
amenazas. Es decir que en vez de probar cada tipo ayuda en intentos
diferentes (comprar unos parches sin ningún tipo de
información adicional en un intento; de leer un libro o
hacer
una terapia sin un apoyo farmacológico, que estuviese
indicado,
en otro; o ir al acupunturista sin profundizar en el contexto
psicológico del fenómeno en el siguiente);
sería
interesante el sintetizar en un mismo momento la mayor cantidad de
elementos posibles.
Nuestra Propuesta
Realizar un análisis de los factores
determinantes individuales, para la creación de un
programa de apoyo y guía personalizado, basado en la
INTEGRACIÓN
de los elementos más útiles para cada paciente de
cada
terapéutica. No significa el emplearlas todas, si
no el
implementar los elementos que mejor encuadren en el contexto de cada
fumador, del abanico de posibilidades comportamentales, cognitivas,
farmacológicas, de apoyo psicológico, y de
intervención de carácter
bioenergético.