La Fibromialgia (FM) es una entidad de creciente
relevancia clínica en los países industrializados
del
ámbito occidental no solo por su alta prevalencia si no por
su
impacto negativo en el ámbito sociolaboral y en la calidad
de
vida de los pacientes. Se caracteriza por la presencia de dolores
musculares, tendinosos y de tejidos blandos,
crónicos y generalizados, de localización
imprecisa y a
veces variable, que muchas veces se acompaña de fatiga,
trastornos del sueño, desánimo y rigidez
matutina. La
FM aqueja de 3-4 de cada 100 mujeres en
España, y
constituye el segundo diagnóstico más frecuente
en la
consulta de Reumatología de este país.
Más del 90
% de los pacientes diagnosticados son mujeres, con una
relación
mujer/hombre de 8/1; siendo la edad media en que se inician
los
signos y síntomas los 45 años.
La causa es fuente de numerosos estudios en la
actualidad sin que hasta el momento se haya encontrado una
respuesta conclusiva. Las diversas teorías han
abarcado
planteamientos centrados en el sistema muscular y para-muscular
periférico, en el sistema
neuroendocrino, en el
componente neuropático central, y en los
factores
psicógenos y genéticos.
Su Diagnóstico se hace tras realizar
una
Historia Clínica completa y haber identificado en
la
exploración los denominados Puntos Gatillo o
(Tender
Points); que son puntos sensibles y dolorosos a la presión
que
según algunas teorías se trataría de
puntos de
atropamiento mio- facial. Es importante el haber descartado otro tipo
de entidades reumatológicas (conectivopatías,
bursitis,
tendinitis, PMR, artritis etc.) y no reumatológicas
(problemas
tiroideos y de paratiroides, así como otras
miopatías
metabólicas, Síndrome de Fatiga
Crónica etc.).
Los tratamientos convencionales requieren de un enfoque
multidisciplinar que incluye herramientas
farmacológicas
(analgésicos, antidepresivos, relajantes musculares,
hipnóticos etc.), y no farmacológicas
(Rehabilitación, apoyo psicológico especialmente
con
terapias cognitivo-conductuales, ejercicio físico
moderado etc.). Pese a que el abordaje del paciente con
fibromialgia es cada vez más completo y que cada vez hay
más investigación al respecto dado el impacto
socio
sanitario mencionado al inicio, una gran franja de pacientes siguen sin
tener respuesta a sus síntomas. Igualmente sigue
siendo
preocupante el impacto vital en donde el bienestar
físico,
emocional, familiar etc. del paciente se ven francamente
deteriorados. Es ese paciente muchas veces incomprendido en
sus
dolencias, cansado de un peregrinar incesable de especialista en
especialista, que vivencia la limitación progresiva de las
capacidades funcionales sin una clara salida el que verdaderamente
puede hablar del impacto de esta entidad.
Se hace por tanto necesario un abordaje integral,
que
busque sintetizar, dependiendo de las necesidades y
características de cada paciente, la mayor cantidad de
herramientas de ayuda para rentabilizar el trabajo y disminuir el
desgaste y la dispersión de los esfuerzos.
Esto es precisamente lo que busca nuestro enfoque, basado en
un
análisis global del paciente y de sus elementos bio, psico
sociales; y contando además con
herramientas de la
medicina alternativa.
El trabajo se estructura principalmente en torno a dos grandes pilares:
técnicas de relajación y Acupuntura
China.
En la literatura es cada vez más numerosa la evidencia del
papel
positivo que juegan las diversas técnicas de
relajación
en esta entidad. Del abanico de posibilidades nuestro trabajo se basa
en la enseñanza de técnicas de
relajación
muscular, y en la profundización en esquemas de
hipno-analgesia en la que buscamos entre otras
cosas
fomentar la reprogramación de hábitos
de
reacción al dolor y al estrés. El
objetivo es el de
ir reduciendo progresivamente el consumo de
fármacos y
mejorando las condiciones generales especialmente en
relación
con la fatiga física y los trastornos del
sueño.
Desde el punto de vista de la Medicina tradicional China, las
enfermedades son el producto de un desequilibrio entre el
factor
anti patógeno o de defensa (ZhenQi) y los factores
patógenos (Xieqi) que pueden ser
exógenos-climáticos, internos-emocionales y co
adyuvantes-estilos de vida (alimentación, ejercicio,
descanso,
trabajo, tóxicos etc.). Cuando el factor patógeno
vence
al zheng qi se rompe el equilibrio ying-yang del
organismo
en el sistema más debilitado. Desde este análisis
todos
los síntomas de las enfermedades en general y por supuesto
la
fibromialgia tienen una explicación desde el desequilibrio
energético de los Zang-Fu (órganos y
vísceras)
afectados, y en consecuencia un enfoque terapéutico
específico. Por ejemplo los dolores
musculares
característicos de la fibromialgia
pertenecerían al denominado
Síndrome Bi por
patógeno interno causado por diversas alteraciones
energéticas (Insuficiencia de Yin de
riñón,
estancamiento de sangre, Insuficiencia de Qi o Yang de Bazo o
estancamiento de Qi). De esta forma se amplia la comprensión
del
fenómeno y en consecuencia las posibilidades de ayuda.