El estrés es un fenómeno
común, con
el que prácticamente todos estamos familiarizados,
especialmente
en una sociedad como la occidental en donde nos enfrentamos a
una
continua carrera de competencias y exigencias;
teniendo que
luchar en forma constante con acontecimientos que se precipitan en
nuestra vida a velocidades abrumadoras.
En términos generales
podríamos definir
el estrés cono un proceso que se pone en marcha
dentro del
individuo cuando se enfrenta a algún tipo de
estímulo potencialmente lesivo y amenazador, instaurando una
respuesta que varía dependiendo de las
características
psíquicas y fisiológicas de cada persona.
Resulta evidente el afirmar que no todo
el stress
es negativo, en la medida en que se constituye en una herramienta de
supervivencia que impulsa a la acción y a la
resolución
de problemas. Algunos incluso han optado por hacer una
distinción entre el “eutress” y el
“dis
estrés” para diferenciar entre la
motivación
positiva que te lleva a resolver situaciones de presión, y
el
estado de ansiedad y preocupación constantes que vemos en la
clínica.
El proceso del estrés se pone en
marcha,
permitiendo la instauración del dis estrés,
cuando el
sujeto se enfrenta a algo que sobrepasa o piensa que sobrepasa, sus
capacidades. Esta percepción de dis balance entre
demanda-capacidad, es la que ocasiona los daños en el
equilibrio
psíquico del individuo. Lo mismo ocurre cuando el sujeto
debe
enfrentarse en forma constante, sin espacio a la
recuperación, a
estímulos de agresión y de sobre exigencia que
agotan la
capacidad de respuesta del organismo. De esta forma no solo nos
enfrentamos a cuadros de estrés crónicos, sino
que se
abren las puertas a un amplio espectro de co morbilidad tanto a nivel
psíquico (trastornos de ansiedad, depresión etc.)
como
orgánico. Efectivamente el estrés es un muy
importante
factor de riesgo no solo para síntomas (insomnio,
disfunción sexual, indigestiones, palpitaciones, dolores de
cabeza, dolores osteo musculares, fatiga etc), sino para
enfermedades (HTA, Gastritis, Colon Irritable, Infartos etc.).
Además hay que tener presente que muchas veces para manejar
el
estrés cotidiano los pacientes se automedican,
convirtiendo el alcohol, la marihuana, las benzodiacepinas,
la
nicotina etc. en opciones para paliar los
síntomas,
complicando aún más el cuadro.
Existen causas, como los desastres naturales, que
ocasionan estrés en forma generalizada, sin embargo la
mayoría de los componentes de los trastornos de
estrés
tienen significado sólo a nivel individual. Es decir que lo
que
para un individuo representa un factor estresante, para otro no lo
es. Los patrones de respuesta son variables
dependientes de
factores genéticos, educacionales y culturales que
determinan
la estructura de cada personalidad, sus recursos, sus
mecanismos
de adaptación y de respuesta.
Nuestro Abordaje:
Nuestro abordaje parte de una aproximación
integral del
paciente en donde se tienen en cuenta tanto el aspecto
médico como los componentes psico-socio-ambientales del
paciente. Una vez planteada una impresión
dignósitica y propuesta terapéutica con
criterios
naturistas nos centramos en un trabajo enfocado inicialmente en el
manejo y transformación de los síntomas dis
placenteros
con el fin de reforzar los estados de bienestar, la
sensación de
autocontrol y de auto estima. En forma simultánea se
adelanta un
trabajo cognitivo de identificación y
análisis
de los factores causales, de refuerzo, y desencadenantes de
los
síntomas, allanado así el terreno de la necesidad
de
cambio. En una tercera fase se trabaja en la
prevención, mediante el desarrollo de estrategias
más
efectivas y con menos desgaste, para hacer frente a los
factores
precipitantes de la vida diaria, promoviendo
además la
aceptación de nuevos patrones comportamentales.
Para todo esto nos valemos de herramientas de la medicina alternativa
como la Acupuntura, Músico-terapia, Cromo-terapia,
y
especiallmente de técnicas de
relajación, de
control mental.