La acupuntura es un procedimiento
terapéutico
milenario (más de 2 mil años antes de
Cristo) de la
Medicina Tradicional China que consiste en la inserción de
agujas en puntos precisos de la piel con el fin de favorecer
el
equilibrio del sistema enérgetico-vital del Organismo.
Acupuntura (del latín Acus=aguja y puntura=
pinchazo) es
el término usado en Occidente para referirse Chen Chiu
(Chen=
estimulación de la piel con agujas y Chiu=
estimulación
con fuego); y Moxibustión (del japonés mogusa=
cono de
Artemisa) es el término empleado cuando las agujas y los
puntos
se calientan precisamente con esta hierba.
Los puntos de acupuntura se encuentran situados en una serie
de
canales o "meridianos", a través de los cuales
fluye y se
distribuye por todo el cuerpo el Qi o energía vital,
formando
una red de comunicación energética. Cada
meridiano
principal se correlaciona con un órgano interno, del que
recibe
el nombre. Existen más de 365 puntos,
cada uno con determinadas características y aplicaciones,
desde
los cuales es factible manipular el flujo de energía:
reequilibrando, sedando o excitando.
La lógica de actuación con los puntos se basa en
los
fundamentos de la Medicina Tradicional China, que lee al
Hombre y
al Universo desde una perspectiva holística de
interacción basada en los principios Taoistas del Yin- Yang
y los cinco elementos (madera-fuego-tierra-metal-agua).
El objetivo de la acupuntura es el de reestablecer el flujo de
energía, cuyas alteraciones favorecen y sustenten las
manifestaciones patológicas (aportando donde hay
déficit,
abriendo donde está obstruido, liberando donde hay
estancamiento, cerrando donde hay fugas etc.).